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Información
general
Inocuidad
de las vitaminas.
Debido
a que las vitaminas pueden obtenerse como suplementos
y a que hay muchas personas que creen que "más
es mejor" es conveniente referirse a la inocuidad de
las vitaminas. En general, las vitaminas son inocuas,
incluso a dosis por encima de los niveles dietéticos
diarios recomendados. Esto es cierto particularmente
para las vitaminas hidrosolubles (complejo B y C), ya
que el exceso es eliminado por la orina. A pesar de
que se ha escrito sobre efectos adversos, los datos
científicos disponibles no corroboran estas incidencias
anecdóticas.
Por el contrario, las cantidades excesivas de vitaminas
liposolubles se acumulan en el organismo y, por lo tanto,
su margen de inocuidad es mucho más estrecho.
Esto es aplicable especialmente a las vitaminas A y
D, que pueden tener efectos adversos al ser tomadas
en muy altas dosis.
El
consumo de vitamina A hasta diez veces el RDA se considera
inocuo. Por encima, los problemas incluyen debilidad
general y fatiga, visión borrosa, dilatación
del hígado y bazo y pérdida de peso. Los
síntomas por sobredosificación de vitamina
A desaparecen cuando se retira el alto consumo.
La
vitamina D tiene el menor margen de seguridad de todas
las vitaminas. Cantidades más de cinco veces
superiores al RDA pueden provocar síntomas de
toxicidad. Los daños potenciales incluyen calcificación
de tejidos blandos, pérdida del apetito, debilidad
y estreñimiento. Por lo tanto el consumo de grandes
cantidades debería hacerse bajo supervisión
médica.
En
la respuesta de cada individuo al consumo de grandes
cantidades de vitaminas influyen numerosos factores
como estado de salud, estado nutritivo anterior, peso,
talla y edad. Los niños son más vulnerables
a la sobredosificación vitamínica, debido
a sus menores dimensiones corporales. Por ello, los
padres, al cuidado de la salud de sus hijos, deben asegurarse
de seguir las instrucciones recomendadas cuando les
estén dando vitaminas suplementarias u otros
suplementos como aceite de hígado de pescado.
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