| Información
general
El
papel de la suplementación.
Dado
que las necesidades vitamínicas no pueden ser
establecidas para cada individuo, puede resultar difícil
para la población obtener un suministro adecuado
a partir de sus comidas diarias. Como ya se mencionó
anteriormente, los niveles nutritivos de los alimentos
pueden variar durante el almacenamiento o preparación,
pero, aún más importante, los niveles
vitamínicos de cada alimento no son conocidos
por la mayoría de las personas. El tomar suplementos
vitamínicos puede, por lo tanto, asegurar el
consumo adecuado. Un suplemento vitamínico equilibrado
sigue los principios de una dieta equilibrada, no sólo
suministrando una o dos vitaminas (y minerales) sino
todas las necesarias regularmente.
Algunas
personas usan suplementos de una sola vitamina para
casos especiales, como la C para los catarros o la B6
para el síndrome premenstrual.
La
carencia vitamínica marginal puede ser aliviada
con suplementos polivitamínicos diarios. Esto
mejora la salud y el bienestar contribuyendo aun estado
nutricional óptimo. El crecimiento y el desarrollo
físico y mental de los niños, además
de su aspecto personal, son fortalecidos. Los suplementos
comportan asimismo beneficios adicionales como son prevenir
la formación de nitrosaminas y mejorar la absorción
del hierro, con lo que disminuye la anemia ferropénica.
Los
nutrientes se interaccionan entre ellos y con otras
sustancias de maneras muy importantes. La vitamina C,
por ejemplo, eleva la absorción del hierro.
La
vitamina A mejora la utilización de la vitamina
E. El zinc es necesario para el aprovechamiento adecuado
de la vitamina A a partir de los depósitos hepáticos.
Tanto la vitamina E como la C ayudan a bloquear la formación
de nitrosaminas cancerígenas a partir de nitratos,
que están prácticamente en todos los sitios
de nuestro medio ambiente. Estos pocos ejemplos ilustran
la importancia de mantener diariamente el aporte de
cantidades adecuadas de cada nutriente esencial.
Por
ello, para quienes toman dietas no equilibradas o inadecuadas,
tienen sus necesidades vitamínicas aumentadas
y, especialmente, para quienes presenten factores de
riesgo y hábitos alimentarios inadecuados, los
suplementos vitamínicos y minerales son un remedio
para mantener la buena salud. |