| Yodo
El
yodo es un mineral que tiene un sin fin de usos.
Nuestro
organismo tiene una función muy importante: el correcto
funcionamiento de la glándula tiroides, que es un regulador
del metabolismo.
Un
incorrecto nivel de yodo en el organismo puede provocar
desórdenes tiroideos.
El
nivel debe ser el correcto, si el yodo es alto o bajo
puede causar hipotiroidismo, una condición que se manifiesta
con poca energía, aumento de peso, problemas de memoria,
estado de ánimo cambiante, color amarillento en la piel,
etc. Otra condición conocida por la ausencia de yodo
en el organismo es el bocio, se manifiesta por un abultado
cuello, que es el agrandamiento de la tiroides.
Esta
condición ha disminuido, gracias al uso de sal yodada.
El
80% del yodo en el cuerpo humano se localiza en la glándula
tiroides, y sin el yodo todas las hormonas producidas
por la tiroides se detendrían. El yodo es responsable
de la síntesis de la tiroxina y la diyodotironina, hormonas
producidas por la tiroides. Como las hormonas tiroideas
actúan como acelerador del metabolismo, el ritmo del
metabolismo y el calor producido por el organismo es
afectado directamente por ellas.
Otros
usos
Podemos
encontrar yodo en desinfectantes y antiseticos de uso
médico. Ciertos isótopos radiactivos del yodo se utilizan
en el campo de la investigación médica y científica.
El yodo también está presente en productos para fotografía,
en la fabricación de tintes y otros usos industriales.
Recomendación
diaria sugerida por la RDA (Recommended Daily Allowance)
(Ingesta
diaria recomendada):
100-200
mcg
Para
mujeres embarazadas y lactando: 200 mcg
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