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Carencia marginal de vitaminas.
- Es bien conocido que el agotamiento extremo de vitaminas conduce a
las enfermedades deficitarias clásicas como
escorbuto, beriberi, raquitismo o pelagra, pero la
gente no siempre es consciente de que los estados
intermedios de insuficiencia vitamínica también
pueden ser perjudiciales para la salud. La carencia
no se da de la noche a la mañana; uno no está
bien nutrido un día y mal nutrido al siguiente.
Cuando las necesidades vitamínicas no son satisfechas
a lo largo del tiempo, el agotamiento vitamínico
tiene lugar a través de una serie de etapas
en las que las reservas de los tejidos disminuyen,
el metabolismo celular se deteriora y gradualmente
comienza la aparición de síntomas inespecíficos.
En el caso de la vitamina C, el estado marginal puede
debilitar el sistema inmunitario mucho antes de que
aparezcan signos de escorbuto. En ensayos con algunas
de las vitaminas B, ligeros síntomas de insomnio,
pérdida del apetito, irritabilidad e incapacidad
de concentración aparecen durante las fases
iniciales de la reducción de reservas. Este
concepto de agotamiento gradual de las vitaminas,
caracterizado inicialmente por malestar general y
síntomas inespecíficos, se llama carencia
marginal.
- Este tipo de carencia a menudo pasa desapercibida hasta que el organismo
tiene que llamar la atención con otros sintomas
más graves , como una operación quirúrgica,
una enfermedad o alguna lesión. Mientras el
organismo reciba únicamente cantidades marginales
de vitaminas, es posible que las heridas no cicatricen
bien y; por consiguiente, que aparezcan infecciones.
Finalmente, ha de prestarse atención a los
hábitos alimentarios del paciente y sus necesidades.
- El conocimiento de las deficiencias marginales refuerza la importancia
de obtener las cantidades adecuadas de vitaminas y
minerales todos los días. Aunque no seamos
conscientes de ello, nuestra salud puede sufrir una
escasez vitamínica relativamente pequeña.
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