Accidente
cerebrovascular hemorrágico
En
un cerebro saludable, que funciona, las neuronas no
entran en contacto directo con la sangre. El oxígeno
vital y los nutrientes que las neuronas necesitan
de la sangre llegan a las neuronas a través de paredes
delgadas de los capilares cerebrales. Las glias (celdas
del sistema nervioso que soportan y protegen a las
neuronas) forman una barrera sanguínea-cerebral
o hemoencefálica -- una función compleja que rodea
a los vasos sanguíneos y capilares y controla qué
elementos de la sangre pueden pasar a través a las
neuronas.
Cuando
se rompe una arteria en el cerebro, la sangre pasa
al tejido circundante y perturba no sólo el suministro
de sangre sino el delicado equilibrio químico que
las neuronas requieren para funcionar. A este tipo
de accidente cerebrovascular se le llama accidente
cerebrovascular hemorrágico. Estos accidentes
hemorrágicos representan aproximadamente un 20 por
ciento de todos los ataques cerebrovasculares.
La
hemorragia ocurre de varias formas.
- Una
causa común es una aneurisma sangrante, un
lugar débil o delgado en una pared arterial. Con
el tiempo, estos lugares débiles se dilatan o se
hinchan en forma de globo bajo una presión arterial
elevada. Las paredes delgadas de estas aneurismas
en forma de globo pueden romperse y derramar sangre
en el espacio que rodea a las células cerebrales.
- La
hemorragia también ocurre cuando las paredes arteriales
se rompen. Las paredes arteriales incrustadas con
placa pierden con el tiempo su elasticidad y se
tornan quebradizas y delgadas, propensas a romperse.
La
hipertensión o la alta presión sanguínea
aumenta el riesgo de que una pared arterial quebradiza
ceda y libere sangre dentro del tejido cerebral circundante.
Una
persona con malformación arteriovenosa también
tiene un riesgo mayor de sufrir un accidente hemorrágico.
Las malformaciones arteriovenosas son un conglomerado
de vasos sanguíneos y capilares defectuosos dentro
del cerebro que tienen paredes delgadas y pueden,
por tanto, romperse.
La
sangre procedente de las arterias cerebrales rotas
puede pasar a la sustancia del cerebro o a los distintos
espacios que rodean al cerebro. Una hemorragia
intracerebral ocurre cuando un vaso sanguíneo
dentro del cerebro derrama sangre en el propio cerebro.
Hemorragia subaracnoide es la hemorragia bajo
las meninges o membranas exteriores del cerebro al
espacio delgado lleno de fluido que rodea al cerebro.
El
espacio subaracnoide separa a la membrana aracnoide
de la membrana pia mater subyacente. Contiene un líquido
claro (fluido cerebroespinal), así como los
vasos sanguíneos pequeños que suministran sangre a
la superficie exterior del cerebro. En una hemorragia
subaracnoide, una de las pequeñas arterias dentro
del espacio subaracnoide se rompe, inundando de sangre
el área y contaminando el fluido cerebroespinal. Puesto
que el fluido cerebroespinal fluye a través del cráneo,
dentro de los espacios del cerebro, la hemorragia
subaracnoide puede conducir a un extenso daño en todo
el cerebro. De hecho, la hemorragia subaracnoide es
el más mortal de todos los accidentes cerebrovasculares.
Fuente:
National
Institute of Neurological Disorders and Stroke
NINDS