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Anemia hemolítica

Este tipo de anemia se desarrolla cuando los glóbulos rojos de la sangre se destruyen más rápido de lo que la médula ósea los puede producir. El término para la destrucción de los glóbulos rojos es "hemólisis".

Ciertas enfermedades de la sangre pueden producir anticuerpos especiales que destruyen prematuramente a los glóbulos rojos.

Algunos medicamentos, como los usados en infecciones, también pueden dañar a los glóbulos rojos.

Hay dos tipos de anemia hemolítica: Intrínseca y extrínseca.

  • La intrínseca: defecto en los mismos glóbulos rojos, hereditaria, etc.
  • La extrínseca: los glóbulos rojos se producen sanos pero más tarde son destruidos al quedar atrapados en el bazo, destruidos por una infección o destruidos por fármacos que pueden afectar a los glóbulos rojos.

Algunos tipos de anemia hemolítica extrínseca son temporales y se curan a lo largo de varios meses. Otros tipos pueden hacerse crónicos con períodos de remisiones y recurrencia. 

Síntomas

  • Palidez anormal o pérdida de color en la piel.
  • Ictericia o color amarillo de la piel, ojos y boca.
  • Orina de color oscuro.
  • Fiebre.
  • Debilidad.
  • Mareos.
  • Confusión.
  • Intolerancia de la actividad física.
  • Aumento de tamaño del bazo y del hígado.
  • Aumento en el pulso (taquicardia).
  • Soplo del corazón.

Para que estés bien

Si tienes uno o varios de los síntomas antes mencionados, es muy importante acudas con tu médico para una evaluación de tu estado de salud.

 

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