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Celulitis

Mucho se especula acerca de la celulitis. Por eso, antes de buscar soluciones, es importante que conozcas qué es exactamente y cuáles son las causas que la provocan.

¿Qué es la celulitis?

La celulitis es grasa atrapada en las celdas del tejido conectivo, el cual une los músculos con la piel.  Al inflamarse estos tejidos, los poros se dilatan y la piel se torna áspera. Particularmente, el organismo femenino tiene fibras de tejido conectivo unidas a la piel que dividen la grasa en forma vertical,  lo que provoca la aparición de pequeñas bolsas de grasa.

Aunque es muy conocida por la apariencia desagradable que da a las piernas, en realidad se trata de una enfermedad degenerativa y crónica, es decir, una vez que se presenta difícilmente desaparece.

Causas

Las causas que provocan la celulitis son diversas y suelen ser diferentes en cada persona.

Acumulación de grasa.- La grasa se instala en los adipositos (depósitos de grasa) en forma de triglicéridos. Esta acumulación ejerce presión sobre los tejidos capilares y ello provoca que aparezcan bultos en la piel.

Envejecimiento del tejido.- A este proceso se le denomina glicación, y se produce por acción de la glucosa sobre las fibras de colágeno y elastina, sustancias  responsables de la juventud y elasticidad de la piel. 

La piel con celulitis, en muchas ocasiones, va acompañada también por estrías (rotura de los tejidos).

Disminución de la circulación sanguínea.- Es producto de la retención de agua y toxinas, como consecuencia de una alteración en los capilares sanguíneos y linfáticos al ser obstruidos. El cúmulo de líquido es conocido como edema (hinchazón por acumulación de agua).

Problema hormonal.- Mientras que los hombres no suelen padecer celulitis, las mujeres ven acrecentado este problema durante la adolescencia, en los embarazos, al ingerir ciertos anovulatorios y también durante la menopausia. 

La causa: un desajuste hormonal por excesiva secreción de estrógeno no contrarrestado por una secreción de progesterona (los dos tipos de hormonas ováricas).  Esta disfunción ocasiona la retención tanto de líquidos como de grasas y, por tanto, las sobrecargas locales.

Herencia.- Algunas razas son más propensas a desarrollar sobrecargas localizadas. Por este motivo la celulitis es más frecuente en las mujeres mediterráneas que en las nórdicas.

Estrés.-La hiperemotividad y los trastornos afectivos crean un desequilibrio neurovegetativo, que dificulta la circulación periférica, la eliminación de agua y de desechos. Por su parte, el estrés, a través de la adrenalina, favorece el almacenamiento de grasa.

Otros factores implicados en la aparición de la celulitis pueden ser el consumo excesivo de alimentos grasos en la dieta diaria y la falta de ejercicio.

Un problema característicamente femenino

La celulitis es mas frecuente en la mujer que en el hombre. Estas son algunas de las causas que lo determinan:

1.- La dirección que llevan las fibras del tejido conectivo debajo de la piel.

En la mujer, estas fibras están unidas perfectamente y dividen la grasa verticalmente; en el hombre, son horizontales y no están directamente unidas a la piel.

2.- Las hormonas. Seleccionan específicamente las células de grasa de las caderas y del abdomen de la mujer haciéndolas más largas, a fin de prepararlas para el embarazo y el parto.

3.- Elasticidad y grosor de la piel. El hombre tiene la piel gruesa y elástica, mientras que la de la mujer es más delgada y, por ello, más propensa a presentar celulitis después de un embarazo o una baja considerable de peso.

La celulitis es tan común que se estima que siete de cada diez mujeres entre los 18 y los 35 años padecen algún grado de la enfermedad.

Para que estés bien

En la medida en que no existe una causa específica, tampoco hay un remedio único.

Aunque hoy en día existen muchos productos útiles para su tratamiento, es importante destacar que su sola aplicación no alivia el problema, combatir la celulitis implica un cambio radical en nuestro estilo de vida y el régimen alimenticio

Estos son algunos hábitos que puedes incluir:

  • Relájate. Llevar una vida tensa, los malos hábitos alimenticios y la falta de ejercicio influyen en el desarrollo de muchas enfermedades, entre ellas, la celulitis
  • Evita el tabaco y otras adicciones
  • Lleva una dieta saludable, aunque no tengas problemas de sobrepeso, tu programa dietético debe ser bajo en calorías, muy rico en fibras y, sobre todo, abundante en minerales como el zinc, el magnesio y el cromo
  • Toma agua, como mínimo 8 vasos al día
  • Haz ejercicio, mínimo de 45 minutos cada tercer día, preferentemente jogging o caminata, ciclismo y natación
  • Realízate masajes. La estimulación de la piel durante algunos minutos favorece la correcta circulación de la sangre y remueve los cúmulos de grasa. Es recomendable darse un masaje en las áreas afectadas. Procura hacerlo durante el baño diario y antes de hacer ejercicio

Puedes utilizar lociones o sustancias como el hamamelis, castaño de indias, etcétera, que facilitan los movimientos del masaje y penetran en la piel, favoreciendo la desconcentración de grasa de estas zonas.

También puedes recurrir a masajes profesionales. Pero ten mucho cuidado de que efectivamente sean profesionales.

Cerciórate de que quien te los realice  tenga conocimientos anatómicos profundos.

El masaje nunca debe ser violento, doloroso ni producir edemas o moretones.

Debe hacerse siempre en el sentido de la circulación de retorno, o sea hacia el corazón.

Pueden utilizarse técnicas de sudoración como mantas, parafina, sauna y vapor, sin que el calor sea excesivo ni muy prolongado.

Todas estas son técnicas de apoyo, el problema es básicamente circulatorio. Así que antes de tomar cualquier medicamento por recomendación de otras personas, lo más acertado será que visites a tu médico. Él es el único autorizado para medicarte.

Y, sobre todo, ten mucho cuidado durante el embarazo, ya que en este periodo no debes utilizar ningún método que no sea aprobado por tu doctor.

 

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