Frutas
y verduras enlatadas
Por
su alto valor nutricional y ventajas económicas
CONSUMA Y CONFÍE EN LAS FRUTAS Y VERDURAS ENLATADAS
Por
proporcionar una mayor cantidad de nutrientes que
algunos alimentos frescos preparados en casa, los
enlatados han ganado un importante espacio en la
alimentación de los hogares del mundo.
Diversos
estudios han demostrado que las frutas y verduras
enlatadas retienen su valor vitamínico original
entre 67 y 92% de vitamina C y entre 67 y 90 por
ciento de tiamina. Otras investigaciones determinan
que estos productos, enlatados dentro de las 20
horas siguientes a su recolección, presentan un
contenido más alto de vitamina C en comparación
con los frescos que se consiguen en el mercado,
luego de recorrer la cadena de comercialización
y preparación en el hogar.
Por
ejemplo, los duraznos enlatados retienen 71% de
la vitamina C y 76% de tiamina luego del proceso
de envase, mientras que un jugo de naranja en conserva
sólo pierde 2% de la vitamina C durante el proceso
de conservación.
En
el caso de las habichuelas verdes enlatadas, se
ha comprobado que retienen 55% de su contenido original
de vitamina C.
Las
frutas y verduras en conserva se convierten en una
excelente alternativa, pues son productos seguros
por sus altos niveles de higiene, gracias a las
garantías que ofrece el envase. El empaque evita
que factores ambientales como la temperatura, el
oxígeno del aire, la luz, incidan en la descomposición
de los productos.
Uno
de los factores que más influyen en el valor nutricional
de los alimentos enlatados es el tiempo de cocción,
el cual en el proceso industrial es mínimo, mientras
que generalmente las vitaminas de los alimentos,
especialmente la vitamina C y la tiamina, se pierden
por los largos períodos de cocción que sufren los
alimentos en el hogar.
En
la industria de frutas y verduras en conserva se
estima que no es necesario el uso de aditivos para
mantener su calidad ni realzar sus bondades. Sin
embargo, algunos procesos industriales usan aditivos
permitidos como el ácido cítrico y la vitamina C
o ácido ascórbico, que se emplea para evitar el
pardeamiento de los productos y que a la vez cumple
con su función nutricional.
Los
controles de calidad, al momento de producir enlatados,
se inician con la selección de excelente materia
prima y a partir de allí el menor tiempo para su
procesamiento. Así mismo, la preparación del alimento
se hace en un período de tiempo corto, lo que permite
una mayor retención de vitaminas y minerales.
Consumir
productos enlatados es una alternativa que nos proporciona
alimentos tan naturales como los frescos, útiles
por ser fáciles de transportar y por permitir largos
períodos de almacenamiento sin perder sus características
y bondades. Además, son alimentos de conveniencia
por la facilidad para consumirlos y la variedad
que le dan al menú diario.
Fuente:
Consejo
Latinoamericano de Información Alimentaria, A.C
www.clia.org.mx