Nutrición >> regresa al menú  

Mitos y Realidades de la Cafeína


La cafeína es un tema que causa polémica entre los consumidores. Tal vez mucha de la atención se atribuya a la popularidad de los cafés especializados y expendios de café en todo el país. Estas historias sobre "la manía por el café" algunas veces se han concentrado en la cafeína y la salud. Aquí, cuatro expertos disipan los mitos populares sobre la cafeína.

  • MITO: Los padres deben evitar dar a sus niños alimentos o bebidas que contengan cafeína.

REALIDAD: De acuerdo con Judith Rapoport, M.D., jefe de la Rama de Psiquiatría Infantil del Instituto Nacional de Salud Mental (National Institute of Mental Health), casi ningún niño reacciona de manera adversa a la cafeína con las porciones que consumen de manera típica. "Con nuestros estudios, prácticamente ningún niño tuvo respuestas notables a la cafeína", afirmó Rapoport. "No hago más investigaciones de niños y el consumo de cafeína porque los resultados no se salieron de lo ordinario." Rapoport recomendó que los padres apliquen el sentido común al ofrecer a sus hijos porciones normales de alimentos y bebidas con cafeína, incluyendo bebidas gasificadas y té helado.

  • MITO: La cafeína provoca hiperactividad en los niños.

REALIDAD: Estudios muestran que los niños no son más sensibles a la cafeína que los adultos. Rapoport señaló que casi ninguno de los estudios científicos bien dirigidos ha mostrado algún efecto de los alimentos que contienen cafeína – o de la dieta en general – sobre la hiperactividad o trastornos de déficit de atención en los niños. "Sigo siendo escéptico respecto de cualquier afirmación en el sentido de que la cafeína cause hiperactividad en los niños, con base en nuestra propia investigación y el peso de la evidencia científica", dijo Rapoport.

 
  • MITO: Las mujeres embarazadas deben evitar la cafeína.

REALIDAD: La investigación indica que el consumo moderado de cafeína no provoca efectos adversos en la salud de la mujer embarazada o el niño, ni tampoco afecta la fertilidad. De acuerdo con James Mills, M. D., jefe de la Sección de Epidemiología Pediátrica del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano (National Institute of Child Health and Human Development), "Tenemos suerte de contar con una gran base de datos sobre la cafeína y el embarazo proveniente de diferentes estudios. En general, la información refuerza la inocuidad del consumo moderado de cafeína durante el embarazo". En el caso de las mujeres embarazadas que deseen consumir alimentos y bebidas que contengan cafeína, Mills recomendó 300 miligramos al día como nivel seguro de ingesta de cafeína, la cantidad en tres a cinco tazas de café o varias latas de bebidas gasificadas.

  • MITO: Los efectos de la cafeína son adictivos, similares a los de drogas peligrosas.

REALIDAD: "De ninguna manera", afirmó Charles O’Brien, M.D., jefe de psiquiatría del Centro Médico de Administración de Veteranos (Veterans Administration Medical Center) y profesor y vicepresidente de psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pennsylvania. O’Brien puso énfasis en que si bien la cocaína y la heroína son drogas sumamente adictivas y provocan efectos graves en la salud y a nivel social y psiquiátrico, no hay absolutamente ninguna evidencia que sugiera que la cafeína provoca resultados similares. En el sentido médico estricto, la "adicción" a la cafeína implicaría consumir la cafeína de una manera abusiva, fuera de control, en un intento por intoxicarse, o usarla de una forma dañina para uno mismo, para nuestra familia o allegados. "Una vez que la gente alcanza su nivel diario normal de consumo de cafeína, por lo general no desea consumir más", dijo O’Brien. Además, al comparar una sustancia inofensiva como la cafeína con la cocaína y la heroína, se trivializan los efectos peligrosos de estas sustancias y se envían mensajes mezclados a la juventud. "Al final, vincular la cafeína con drogas peligrosas puede sugerir a los niños que la cocaína y la heroína no son tan peligrosas como verdaderamente son", afirmó O’Brian.

  • MITO: Es difícil reducir o eliminar la ingesta de cafeína.

REALIDAD: Los efectos de reducir o suspender la ingesta de cafeína son leves para la vasta mayoría de la gente. "Casi nadie tiene problemas cuando reduce el consumo de cafeína en el transcurso de varios días en vez de hacerlo de una sola vez", dijo O’Brian.

  • MITO: La cafeína causa enfermedades de mama.

REALIDAD: Tanto el Consejo de Asuntos Científicos de la Asociación Médica Norteamericana (American Medical Association’s Council on Scientific Affairs) como el Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute) concluyeron que no hay ninguna relación entre la ingesta de cafeína y la enfermedad fibroquística de la mama. De acuerdo con Laurie Green, M.D., una ginecoobstetra del Centro Médico del Pacífico de California (California Pacific Medical Center) en San Francisco, "Muchas mujeres se preguntan si los abultamientos en el tejido mamario se deben a la cafeína. Estudios muestran que la enfermedad mamaria benigna – que son los abultamientos – no tiene absolutamente ninguna relación con la cafeína. Me siento completamente tranquilo respecto de mis pacientes que consumen cantidades moderadas de cafeína," agregó.

LATINOAMERICANO DE INFORMACIÓN ALIMENTARI

 

Derechos Reservados