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Erróneo
y agresivo satanizar a los endulzantes no calóricos
Erróneo
y agresivo resulta el satanizar a los endulzantes no
calóricos, en particular el Aspartame, ya que
son una eficaz alternativa para los diabéticos
y obesos.
Son “totalmente infundados, inexactos y desinformativos”,
los supuestos de que los endulzantes no calóricos,
en especial el Aspartame, hacen daño a la salud,
tan es así, que en el año 2000, 250 millones
de personas en todo el mundo, consumirán este
tipo de endulzantes.
Paralelamente,
en los inicios del siglo XXI, cerca de 100 millones
de ciudadanos estadounidenses incorporarán en
su dieta diaria estos productos.
El
doctor David Squillacote, Consejero Médico Decano
de la Fundación de Esclerósis Múltiple,
de Estados Unidos, garantizó que “no existe
base alguna de alarma” para satanizar a estos
productos que representan la mejor alternativa para
los diabéticos, obesos y quienes desean mantener
su peso.
Dijo
que incluso las mujeres embarazadas y los niños
pueden consumir los endulzantes no calóricos.
Los únicos que deben tomar precauciones para
consumir este tipo de productos, son los fenilcetonúricos,
personas con una deficiencia congénita poco común,
que consiste en la imposibilidad del organismo para
metabolizar la fenilalanina –un aminoácido-
por lo que se puede volver tóxica. En México
existe un fenilcetanúrico por cada 20 mil personas.
El
especialista sostuvo que la campaña en contra
del aspartame que lanzó en Internet, una persona
no identificada que se hizo llamar Nancy Markle, en
el sentido de que este producto atenta contra la salud,
“es errónea, agresiva y sin fundamento”.
Ratificó
que no hay evidencia alguna sobre los efectos nocivos
de este edulcorante en la salud, aunque, recomendó
que en caso de tratamientos por depresión, el
paciente informe a su médico cuando ingiera este
tipo de endulzante.
Erróneo
y agresivo...
“El
aspartame no provoca alteraciones en el cerebro, ni
tampoco enfermedades como mal de Parkinson, Lupus, Esclerósis
Múltiple, Alzheimer, alergias, aumento de peso
o de la presión sanguínea y otras que
se le han atribuído. Tampoco se ha demostrado
que sea peligroso para los diabéticos”.
Al
respecto, el científico alertó a los consumidores
a extremar precauciones sobre la información
difundida en Internet, ya que, insistió, no hay
sustento científico que evidencie que los endulzantes
no calóricos alteren la salud.
Sostuvo
que las aseveraciones de Markle acerca de la transformación
del Aspartame en el organismo humano, “son primitivamente
inexactas y su comprensión de la farmacología
y el metabolismo es totalmente incorrecto”.
Fuente:
CONSEJO
LATINOAMERICANO DE INFORMACIÓN ALIMENTARIA
www.clia.org.mx
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