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Cómo se forman los huesos

El desarrollo del sistema óseo se inicia de forma muy temprana en el embrión,  a la sexta semana de vida ya puede identificase la forma de los huesos.

Al inicio estos ?huesos? no son realmente huesos duros como los conocemos, realmente son cartílagos y a través del proceso de osificación, el cartílago se va volviendo duro y  tomando su consistencia característica.  Al momento del nacimiento queda únicamente una zona de cartílago, el ?cartílago de crecimiento? (o metáfisis) que le permite al hueso seguir formándose y creciendo. Esta zona se localiza entre la cabeza (epífisis) y la parte ?larga? del hueso (diáfisis).

La osificación se detiene o termina a la edad de 20 años, es por esto que la ingesta de alimentos ricos en calcio es muy importante hasta esa edad.

Un hueso que tiene almacenado suficiente calcio será un hueso más fuerte y con menor riesgo de enfermedades óseas.

Células en los huesos:

  • Osteoblastos- encargadas de depositar el calcio en los huesos, y son muy abundantes durante el crecimiento del hueso, otra de sus funciones es formar hueso nuevo cuando el hueso sufrió una fractura o lesión.
  • Osteoclastos- encargadas de reabsorber el calcio y de controlar que el crecimiento del hueso sea el adecuado.

Tejidos en los huesos:

  • Tejido compacto: es la parte blanca y dura del hueso.
  • Tejido esponjoso: es la parte interna del hueso y asemeja una esponja, de ahí su nombre.
  • Médula ósea: se encuentra al centro de los huesos, y en mayor cantidad en el esternón. La médula tiene como función formar las células de la sangre (glóbulos rojos, blancos y plaquetas).

La sangre es la encargada de llevar el calcio a los huesos, los huesos están vascularizados.

La vitamina D es indispensable para fijar el calcio en los huesos.

 


 

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