Cómo
funciona el bostezo
Bostezar
es un acto reflejo caracterizado por una sencilla y
profunda inhalación, con la necesidad de abrir la boca
en forma extrema, utilizando los músculos del cuello
y los faciales en una mueca, no muy estética, y debido
a la presión ejercida sobre las glándulas lacrimales
es común que se escape una lágrima. Los pulmones y el
cerebro también intervienen, y en ciertas ocasiones
los músculos de los brazos, ya que es muy común acompañar
el bostezo con un estiramiento de brazos.
El
relajamiento de la mandíbula y de los músculos de la
cara son indispensables para que un bostezo sea satisfactorio.
La
verdadera función del bostezo aún no ha sido totalmente
identificada. Hay teorías que indican que pudiera ser
por falta de oxígeno en el cerebro, pero esto esta en
estudio ya que un feto en el vientre de su madre bosteza
sin que sus pulmones tengan ventilación.
Otra
teoría es que al estar uno cansado o aburrido, el ritmo
de la respiración disminuye, lo cual puede provocar
una acumulación de bióxido de carbono en el organismo
y a través del bostezo se elimina el exceso.
De
acuerdo al doctor Alejandro de Marinis, neurólogo de
Clínica Alemana, ?al parecer es un mecanismo involuntario
que nos ayuda a mantenernos despiertos cuando necesitamos
estarlo, ya que al bostezar se produce una estimulación
periférica que activa el sistema nervioso central y
permite que la persona esté más alerta?.
Las
teorías son muchas y tendremos que esperar un poco más
para estar seguros de qué es lo que desencadena un bostezo.
Lo
que sí es seguro, es que un bostezo es contagioso, lo
que apoya la teoría es que, el bostezo en los humanos
remite a un antiguo mecanismo evolutivo que ha perdido
su significado.
El
bostezo se puede presentar aun sin ver a nadie bostezar,
simplemente pensar en él, e inclusive en este momento
puedes tener ganas de bostezar al leer este artículo.
Sin
embargo el aumento en la cantidad de bostezos puede
ser indicativo de alguna enfermedad, si notas que estás
bostezando más de lo normal, te sugerimos consultarlo
con tu médico.
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