Cómo
funciona la saliva
La
saliva es un líquido viscoso ligeramente ácido (pH 6,8),
claro, y es secretado por las glándulas salivales que
son: parótidas, submaxilares, sublinguales y glándulas
mucosas de la boca.
Su
función es:
- Lubricar
y aglutinar: el moco presente en la saliva es muy
efectiva en juntar la comida masticada convirtiéndola
en un bolo resbaloso que se desliza fácilmente a través
del esófago sin ocasionar daño a la mucosa.
- La
saliva protege la cavidad oral y el esófago; en realidad
la comida básicamente nunca toca directamente las
células epiteliales de esos tejidos.
- La
lubricación de lengua y labios permite la expresión
oral.
- Disuelve
e hidrata la comida seca.
- En
la higiene oral, la saliva, tiene un papel importante
ya que constantemente limpia la cavidad oral, eliminando
alimentos atorados y manteniendo la boca limpia. Durante
la noche la secreción de saliva disminuye y permite
a las bacterias reproducirse considerablemente, dejando
un mal aliento por las mañanas. La saliva también
contiene una enzima llamada lisozima que desintegra
a muchas bacterias y previene su sobrecrecimiento.
- La
saliva inicia la digestión de los almidones.
- Diluye
los sabores, facilitando la degustación.
La
producción de saliva va variando a través de los años,
el nivel normal de saliva en un niño no es igual que
en un adulto mayor.
La
composición de la saliva presenta enzimas, inmunoglobulinas
y un determinado pH, y todas estas variables en conjunto
le dan cierta propiedad defensiva frente a la caries.
La
producción de saliva es constante durante todo el día,
y hay un aumento notorio cuando se nos antoja algún
alimento o tenemos hambre, la sobre producción responde
al acto de comer o masticar.
|