Cómo
funciona el sentido del gusto
Para
distinguir los sabores utilizamos el sentido del gusto,
sin embargo, el sentido del olfato está estrechamente
ligado al proceso de identificación de sabores. El centro
del gusto y del olfato combinan su labor para identificar
qué alimento tenemos en la lengua.
La
textura rugosa de la lengua se debe a un promedio de
10,000 papilas gustativas encargadas de identificar
los 4 sabores básicos, dulce, salado, agrio y amargo,
y un quinto sabor más llamado ?umami? (sabor producido
por el glutamato). Las papilas gustativas en la punta
de la lengua detectan el sabor dulce, las de los lados,
lo salado y ácido, y las de la parte de atrás, lo amargo.
Para
mostrarte que el sentido del gusto y del olfato trabajan
juntos, te ponemos como ejemplo la siguiente situación:
cuando tienes congestionada la nariz por una gripa o
un resfriado, los alimentos te saben insípidos o raros.
Además
de distinguir los sabores, la lengua, tiene la capacidad
de identificar si el alimento está frío o caliente,
y si es un alimento duro o suave.
Todas
éstas señales son enviadas al cerebro, el cual interpreta
cada una de ellas, permitiéndonos disfrutar de mil sabores
agradables o en su caso, protegerte al avisarnos que
el alimento que estamos probando está en mal estado.
|