Otros
alérgenos alimentarios comunes
Otros alimentos que están más o menos asociados
con las reacciones alérgicas, son las frutas,
las legumbres (incluida la soya), los huevos,
los crustáceos (cangrejo, langosta, cigala y langostino),
el pescado y las verduras, las semillas de sésamo,
de girasol, de algodón, de amapola y la semilla
de mostaza. La capacidad alergénica de algunos
alérgenos alimenticios desaparece cuando se cocinan
o se procesan, ya que se desnaturalizan las proteínas.
Las
técnicas de procesamiento más modernas, como los
tratamientos de alta presión para alimentos, la
fermentación y los tratamientos enzimáticos, pueden
ayudar a reducir la alergenicidad de algunas proteínas
alimenticias. También se pueden eliminar los alérgenos
de los aceites mediante el refinado. Algunos de
los problemas sin resolver en cuanto a alergias
alimentarias, están relacionados con la presencia
en pequeñas cantidades de un determinado alérgeno
en alimentos procesados o en platos consumidos
fuera de casa.
Cacahuates
y frutos secos
La alergia a los frutos secos se considera una
afección importante, ya que comienza a una edad
temprana, dura toda la vida y puede ser fatal.
Los cacahuates, y los frutos secos como las almendras,
las castañas, las avellanas y las nueces pueden
provocar síntomas, incluso aunque el contacto
haya sido mínimo, con la piel intacta o por inhalación.
La
alergia leve a los frutos secos se puede limitar
a una erupción, náuseas, dolor de cabeza y a la
inflamación de la lengua y los labios, mientras
que la alergia grave a los frutos secos y a los
cacahuates puede provocar un shock anafiláctico.
- Debido
a la posible gravedad de los síntomas de la
reacción alérgica a los frutos secos, aquellas
personas que sufren dichas reacciones deberán
evitar cualquier contacto con los mismos y llevar
adrenalina en todo momento (para contrarrestar
reacciones alérgicas graves)
Fuente:
www.eufic.org
European
Food Information Council