Vitaminas
y salud en adultos mayores
- El
papel de las vitaminas en la prevención de las enfermedades
En las
personas ancianas, las enfermedades son una amenaza creciente
a la salud y la longevidad. La enfermedad coronaria y el
cáncer son las causas más comunes de muerte en la madurez
y después de ella. Otros padecimientos crónicos, como la
osteoporosis, los degenerativos del ojo y la enfermedad
de Alzheimer, limitan la calidad de vida de muchos ancianos.
Por fortuna, la buena nutrición -incluyendo el consumo de
vitaminas- puede ayudar a proteger a los ancianos de estas
enfermedades.
- Fortalecimiento
del sistema inmunitario
La capacidad
de respuesta del sistema inmunitario disminuye con la edad;
por lo tanto, los pacientes mayores de 65 años son más susceptibles
a padecer enfermedades infecciosas y cáncer. Investigaciones
recientes indican que los suplementos de vitamina E son
valiosos en la preservación de la respuesta inmunitaria,
sobre todo la mediada por células en los ancianos sanos.
Los
resultados más favorables se obtuvieron con una dosis de
vitamina E de 200 a 800 mg/día de vitamina E.
Existen
dos grupos vitamínicos que ayudan a reducir el riesgo de
enfermedad coronaria:
- El
ácido fólico que contribuye a prevenir la enfermedad cardiovascular
al mantener normal la concentración sanguínea de homocisteína.
Otras dos vitaminas del complejo B (B6 y B12) también
son importantes para el metabolismo de la homocisteína.
Lo ancianos deberían obtener las cantidades recomendadas
de estas vitaminas.
- Los
antioxidantes, como las vitaminas C y E, ayudan a prevenir
la enfermedad cardiaca. La demostración de un efecto protector
es más contundente con la vitamina E. Varios estudios
epidemiológicos (uno de ellos se enfocó específicamente
en las personas de la tercera edad, han demostrados que
toman suplementos de vitamina E tienen menores índices
de muerte por enfermedad coronaria que los que no toman
suplementos. La vitamina E es útil para disminuir la progresión
de la enfermedad coronaria en personas que ya tienen problemas
cardiacos.
Una
variedad de componentes nutritivos y no nutritivos de los
alimentos puede ser importante en la prevención del cáncer.
Entre las sustancias actualmente en investigación están
el ácido fólico, el calcio mineral, las vitaminas C y E,
varios carotenoides y fitoquímicos encontrados en frutas,
vegetales y otros alimentos.
- Enfermedades
degenerativas del ojo
En los
adultos de edad avanzada son comunes dos enfermedades degenerativas
del ojo: cataratas y degeneración macular. La buena nutrición,
además de la ingestión suplementaria de vitaminas y antioxidantes,
pueden ayudar a prevenir o retrasar el inicio de estos trastornos.
Los
estudios epidemiológicos han demostrado el riesgo de llegar
a tener cataratas puede ser menor entre quienes ingieren
suplementos vitamínicos, de vitamina C o de vitamina E,
puesto que los procesos oxidativos están involucrados en
el origen de las cataratas y los antioxidantes inhiben la
oxidación.
La degeneración
macular es un trastorno progresivo que afecta la retina
del ojo. A diferencia de las cataratas, no puede tratarse
de manera efectiva, por lo que la necesidad de medidas preventivas
es especialmente urgente. Al igual que con las cataratas,
los procesos oxidativos están involucrados en el origen
de la degeneración macular, por los que los antioxidantes
son importantes para prevenir esta afección.
Otro
estudio multicéntrico realizado en cinco áreas de Estado
Unidos demostró que las personas con consumos dietéticos
altos de antioxidantes (especialmente carotenoides) tienen
menor probabilidad de padecer degeneración macular en relación
con quienes consumen estos nutrientes.
Esta
relación es más fuerte para la luteína y la zeaxantina,
dos carotenoides encontrados en los vegetales de hojas
verdes ; estos carotenoides existen, asimismo, en la retina
del ojo donde actúan como antioxidantes protectores. El
betacaroteno también protege contra la degeneración macular.
- La
osteoporosis y las fracturas óseas
El calcio
es una parte esencial de la estructura del hueso y la vitamina
D es necesaria para absorción de calcio del tracto digestivo
y para el mantenimiento de homeostasia (equilibrio o estabilidad
orgánica en la conservación de constantes biológicas). Sin
embargo, no son los únicos nutrientes esenciales para la
salud ósea. Las vitaminas C, B6 y K también son importantes.
Cada una de estas vitaminas es necesaria para la síntesis
y el mantenimiento de una o más de las proteínas que forman
la estructura del hueso. Para ayudar a conservar los huesos
fuertes, los ancianos requieren un adecuado suministro de
todos estos nutrientes.
La nutrición
deficiente y el daño cognitivo con frecuencia van de la
mano en los ancianos. El inicio de la confusión puede llevar
a un deterioro de los hábitos alimenticios, lo que a su
vez causa una disminución en el consumo de nutrientes. Los
nutrientes que se han vinculado con el funcionamiento cognitivo
en los ancianos incluyen las vitaminas C y E, así como las
del complejo B, sobre todo el ácido fólico.
- Un
estudio reciente demostró que altas dosis de suplementos
de vitamina E disminuyeron el deterioro de pacientes que
ya tenían la enfermedad de Alzheimer. Los científicos
no han determinado si esta vitamina retrasa el inicio
de la enfermedad de Alzheimer en personas que aún no tienen
síntomas.
Para
que estés bien
- Lleva
una dieta balanceada.
- Si
por problemas de salud, dentadura, preparación de alimentos,
etc. no te es posible llevar una dieta balanceada te sugerimos
tomar un complemento vitamínico todos los días.
- Te
recomendamos visitar a un nutriólogo para que te desarrolle
una dieta adecuada a tu edad, estado de salud y actividad
física.
No olvides
que la prevención y detección a tiempo pueden ayudarte a
vivir mejor.
Resumen
del trabajo publicado en :
Vitamin
Nutrition Research Newsletter, Vol. 5, num.3.