Parkinson
La
enfermedad de Parkinson es una enfermedad del sistema nervioso. Afecta
a las zonas del cerebro encargadas del control y coordinación
del movimiento del tono muscular y de la postura.
En
esta zona, llamada sustancia negra, existe un componente
químico, la dopamina. La presencia de dopamina es
esencial para la regulación de los movimientos, es decir, para
que los movimientos se realicen de una forma efectiva y
armónica.
En
la enfermedad de Parkinson, se produce una degeneración de la
sustancia negra, cuya consecuencia es la disminución de la
dopamina, por lo general todos perdemos dopamina como parte normal de
la edad, sin embargo las personas con Parkinson llegan a perder hasta
el 80% de las células productoras de la dopamina en la sustancia
negra.
Es
por ello que las principales manifestaciones de la enfermedad expresan
un control deficiente de los movimientos: temblor, lentitud, rigidez y
alteraciones de la postura y de la marcha y afecta aproximadamente al
1% de las personas mayores de 50 años.
Factores
de riesgo
Los
científicos aún no saben exactamente cuáles son
los factores que desencadenan este padecimiento, pero se cree que hay
una relación directa con estos cuatro factores:
- Daño oxidativo, provocado
por los radicales libres.
- Toxinas ambientales, como la
exposición a pesticidas o insecticidas, o una toxina en el
suministro de alimentos.
- Predisposición
genética
- Envejecimiento acelerado.
Para que estés bien
La
enfermedad de Parkinson aún no tiene cura, pero puede ser
controlada y tratada eficazmente en la actualidad. Los medicamentos que
se conocen hasta el momento, permiten aliviar la mayor parte de los
síntomas aunque no se elimine por completo la causa.
- Llevar una alimentación
balanceada y practicar ejercicio periódicamente, reduce el
porcentaje de riesgos.