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Juguetes ruidosos

Los padres de familia piensan que el ruido no es un problema por el cual necesitan preocuparse en la niñez, sino hasta que los niños sean adolescentes. Esto es un completo error.

Algunos juguetes producen sonidos tan fuertes que pueden producir daño auditivo en los niños. Algunos juguetes como sirenas, o el silbido de juguetes de hule que se aprietan, pueden emitir sonidos de 90 decibeles. Estos sonidos pueden ser tan fuertes o altos como una podadora y es muy peligroso para la audición de un niño. (Los trabajadores expuestos a estos ruidos deben usar protección especial para amortiguar el ruido).

El peligro con juguetes ruidosos es mayor que lo que implica un nivel de 90 decibeles. Cuando el sonido es direccionado directamente al oído, como hacen frecuentemente los niños, un juguete ruidoso en realidad expone el oído a 120 decibeles de sonido, una dosis dañina equivalente al sonido de un jet despegando. El ruido a este nivel es doloroso y puede provocar un daño permanente en la audición.

Juguetes que produzcan ruido excesivo o peligroso como las pistolas, muñecas parlantes, carritos con cornetas y sirenas, walkie talkies, instrumentos musicales, juguetes simulando aparatos reales como aspiradoras, teléfonos, etc. Los padres deben revisar estos juguetes tan cuidadosamente como lo hacen con juguetes pequeños que puedan ser tragados por los niños.

Para que estés bien

  • Antes de comprar un nuevo juguete, te recomendamos revisarlo bien y escuchar que tan alto es el sonido del juguete. Y si el sonido es muy fuerte es preferible no comprarlo.
  • Revisa los juguetes que hay en casa. Si un juguete le gusta mucho a tu hijo, intenta quitarle las baterías, esto es mejor que permitir un daño auditivo a tu hijo.

No olvides que la prevención o detección a tiempo pueden ayudarte a vivir mejor.

Fuente: American Speech-Language-Hearing Association Copyright 1997-2002

 

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