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¿Eres mujer?, revisa tus senos

El cáncer de mama cobra anualmente la vida de muchas mujeres, y muchas de estás muertes se pudieron haber evitado.

La falta de información, el exceso de tabúes, malos hábitos de revisión y poco amor propio son, a nivel mundial, las causas de estas muertes.

El cáncer de mama en la mayoría de los casos no se puede evitar, sin embargo, es un cáncer que se puede combatir si es detectado en sus primeras fases.

Existen factores de riesgo que aumentan las posibilidades de padecerlo, como:

  • Historia clínica familiar directa de cáncer (abuela, mamá o hermana), esto es conocido como factor genético.
  • Inicio de la menstruación a temprana edad.
  • Embarazo después de los 35 años de edad (primer embarazo).
  • No haber amamantado
  • Menopausia tardía

Para que estés bien

Tener el hábito de revisiones mensuales o bimestrales, te asegura que, cualquier anomalía que pudieras encontrar estarás a muy buen tiempo de tratarla y sobre todo de salvar tu vida.

  • Lo primero es que te familiarices con la forma, color, lunares, manchas, textura de tus senos, etc. Esto te garantiza que cualquier cambio lo notarás inmediatamente. Frente al espejo analiza tus senos de la siguientes maneras: 1.- Con los brazos colgados de forma natural, 2.- Con las manos en la nuca y 3.- Con los brazos sobre tu cintura.
  • Si tienes comezón, irritación, secreción, variación de cualquier tipo en la piel, alguna bolita, cambios notorios en tus pezones, debes acudir con tu ginecólogo inmediatamente.
  • Si tienes una hija adolescente es importante que le expliques la importancia de estas revisiones.
  • Visita a tu médico ginecólogo por lo menos 1 vez al año.

Auto Revisiones

  • De pie, con un brazo levantado. Con la yema de tus dedos, empieza la revisión lo más cercano posible a tu axila, los movimientos son en forma de espiral hasta llegar al pezón, los movimientos son suaves y lentos. Cambia de brazo y repite este ejercicio.
  • Presiona suavemente cada pezón con la yema de tus dedos, lo normal es que, no haya secreciones o dolor (si estás embarazada o lactando las secreciones pueden ser normales, sin embargo, siempre consúltalo con tu ginecólogo).
  • Acostada boca arriba, coloca una almohada bajo el hombro izquierdo, levanta y coloca tu mano izquierda en la nuca. Comienza la revisión con la yema de tu mano derecha, sin lastimar o presionar demasiado, siente cada parte de tu seno. Repite la operación con el seno derecho.

No olvides que la prevención y detección a tiempo pueden ayudarte a vivir mejor.

 

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