Se
debe anotar en una hoja de control el nombre del medicamento,
la dosis, el tiempo de duración del tratamiento y el tipo
de padecimiento por el cual fue recetado.
Se deben
guardar perfectamente bien cerrados y en un lugar fresco,
seco y protegidos de la luz directa del sol (evita guardarlos
en el baño). Por lo general, todos los medicamentos se pueden
guardar en el mismo lugar a excepción de aquellos que requieran
refrigeración.
Los
medicamentos se deben conservar en su envase original y
siguiendo las instrucciones de fabricante.
Nunca
los dejes al alcance de los niños.
Para
que estés bien
Antes
de tomar cualquier medicamento que tengas almacenado debes
tener en cuenta lo siguiente:
- Fecha
de caducidad, si está vencido, por ningún motivo lo tomes.
Deséchalo al inodoro.
- No
tomes los medicamentos si presentan mal aspecto como:
Tabletas
rotas u opacas (decoloradas), cápsulas rotas o pegajosas.
Líquidos
que hayan cambiado de color o textura y que el olor haya
cambiado del original.
Cremas
o pomadas que se hayan endurecido, cambiado de color y olor.
Cualquier
medicamento que no se haya almacenado en el lugar indicado,
en especial los que requieran de refrigeración.
Te sugerimos
desechar el medicamento sobrante después de terminado el
tratamiento.
No olvides
que la prevención o detección a tiempo pueden ayudarte a
vivir mejor.