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Estrógenos y progesterona
Las
hormonas producidas por los ovarios (los estrógenos
y la progesterona) participan también en un gran
número de funciones diferentes a las puramente
sexuales y de reproducción. Por ejemplo, influyen
sobre el metabolismo de los huesos, de los músculos
y de la piel. Asimismo, gracias a sus efectos sobre
el cerebro, estas hormonas influyen en buena medida
sobre el comportamiento de la mujer.
Estrógenos
- Los estrógenos determinan la distribución de la grasa
del cuerpo, que le confieren el contorno característico
a la silueta femenina. De este modo, el cuerpo de
la mujer presenta una acumulación de grasa
en la región de las caderas y alrededor de
los senos.
- Los estrógenos también promueven la pigmentación
de la piel, sobre todo en áreas como los pezones
y la región genital.
- El comportamiento de la mujer, en particular el deseo sexual (o libido),
está claramente influido por la acción
de los estrógenos en el cerebro.
- Uno de los más importantes efectos de los estrógenos
es el que ejerce sobre el metabolismo del hueso. Estas
hormonas mantienen la consistencia del esqueleto,
impidiendo la salida de calcio del hueso durante la
edad reproductiva de la mujer.
- Los estrógenos contrarrestan la acción de otras hormonas,
como la hormona paratiroidea entre otras, que promueven
la llamada "resorción" ósea, es decir,
el proceso por el cual el hueso se hace más
frágil o "poroso".
- Los estrógenos también influyen sobre el metabolismo
de las grasas y del colesterol de la sangre. En la
época de la vida de la mujer comprendida entre
los 15 y los 45 años, aproximadamente, y gracias
a la acción de los estrógenos, los niveles
de colesterol suelen no ser elevados, y el riesgo
de sufrir aterioesclerosis o infarto cardiaco es muy
bajo. Además de la reducción en los
niveles de colesterol total, los estrógenos
inducen elevación del "colesterol bueno", o
colesterol de alta densidad, lo que protege aún
más a la mujer del riesgo de presentar un infarto.
Progesterona
- Además de los efectos señalados para la progesterona
sobre el útero, esta hormona afecta la parte
glandular del seno, induciendo aumento de tamaño
de la glándula, especialmente, en los días
previos a la menstruación.
- La progesterona estimula una moderada retención de agua y sal
por parte del riñón, lo que se traduce
en un discreto incremento del peso corporal y acumulación
local de líquidos en los senos, el abdomen
y los miembros inferiores. Este efecto "congestivo",
que es más notorio en la segunda etapa del
ciclo, se ha llamado "síndrome de tensión
premenstrual" y es debido al predominio de progesterona
en los días que anteceden al sangrado genital
normal.
- Gracias a su acción sobre el cerebro y el sistema nervioso central,
la progesterona puede influir sobre la temperatura
del cuerpo, al tiempo que estimula los centros respiratorios,
incrementando la frecuencia de la ventilación
pulmonar. Algunos experimentos han mostrado también
que la progesterona podría tener un cierto
efecto "depresivo" sobre la parte afectiva de la mujer,
el cual puede ser más evidente también
durante esa segunda fase del ciclo, o sea, en el periodo
previo a la menstruación.
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