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Edema Agudo de Pulmón
Este término indica la acumulación
de líquido en el intersticio pulmonar, en los
alvéolos, en los bronquios y bronquiolos; resulta
de la excesiva circulación desde el sistema vascular
pulmonar hacia el extravascular y los espacios respiratorios.
El líquido se filtra primero al espacio intersticial
perivascular y peribronquial y luego, de manera gradual,
hacia los alvéolos y bronquios.
Este paso de fluido desemboca en una reducción
de la distensibilidad pulmonar, en la obstrucción
aérea y en un desequilibrio en el intercambio
gaseoso
¿Cuáles son sus causas?
Para
fines prácticos las causas que llevan a un
edema pulmonar se dividen en dos grandes grupos: el
cardiógeno (origen cardíaco) y no cardiógeno.
Edema
pulmonar cardiógeno. Es el edema pulmonar más
frecuente y se debe a disfunción cardiaca,
con elevación de las presiones ventricular
izquierda al final de la diástole, auricular
del mismo lado, venosa y de capilar pulmonares.
Algunas
causas del edema pulmonar cardiógeno son:
- Administración excesiva de líquidos
- Arritmias
- Miocarditis
- Embolismo pulmonar
- Infarto del miocardio
- Insuficiencia renal
- Insuficiencia ventricular izquierda
Edema pulmonar no cardiógeno. En
esta clase de edema pueden jugar varios factores como
el aumento de la permeabilidad capilar, la insuficiencia
linfática, la disminución de la presión
intrapleural y la diminución de la presión
oncótica.
En la insuficiencia linfática cuyo origen es
la disminución del drenaje linfático normal
de los pulmones, los líquidos intravascular y
extravascular se acumulan causando edema. La obstrucción
linfática suele producirse por obliteración
o distorsión de los vasos linfáticos por
células tumorales en la linfangitis carcinomatosa.
Otra causa de edema pulmonar es la disminución
de la presión intrapleural que crea un efecto
de aspiración sobre los capilares pulmonares,
permitiendo que el líquido pase a los alvéolos.
Otras
causas. Aunque no se conocen los mecanismo exactos,
otros elementos pueden causar edema pulmonar: reacción
alérgica a fármacos; hemorragia cerebral;
sobredosis de heroína, traumatismo craneano,
y la altura.
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