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Embarazo Molar

En un embarazo molar, la placenta inicial se convierte en una masa de quistes (denominada "masa hidatidiforme").  El embrión no llega a formarse en absoluto, o lo hace de manera deforme y no puede sobrevivir.

A veces el desarrollo del embarazo es anormal. Los elementos fetales no se forman, pero los elementos placentarios crecen, los villi se edematizan y crecen de forma exagerada el sincitio y el citotrofoblasto. Estas vellosidades rellenas de líquido tienen el aspecto de gotas de aguas o uvas blancas. Son las vesículas de la mola hidatidiforme.

En realidad, existen dos tipos de embarazo molar: completo y parcial. En el caso de embarazos molares completos, no hay embrión alguno ni tampoco tejido normal de placenta. En los embarazos molares parciales puede haber una porción de placenta normal y el embrión, que es anormal, comienza a desarrollarse. 

No se sabe porque ocurre la mola, pero hay una serie de datos interesantes:

  • La mola tiene capacidad de invadir el útero (más de lo habitual por la placenta normal)
  • Puede producir metástasis a distancia en otros órganos
  • Puede dar lugar a un coriocarcinoma, un cáncer muy agresivo y mortal
  • Las células tienen 46 cromosomas, todos los cuales son de origen paterno
  • Los cromosomas sexuales son XX y de origen paterno 
  • A veces las metástasis se curan espontáneamente sin tratamiento

Síntomas

  • Un embarazo molar puede parecer normal hasta la décima semana de embarazo aproximadamente. 
  • Aparece un sangrado vaginal, generalmente de color marrón oscuro. 
  • Se presentan náuseas, vómitos, dolores abdominales y presión alta.

Para que estés bien

El embarazo debe ser vigilado y controlado por tu médico desde su inicio.

  • Si tienes uno o varios de los síntomas antes mencionados es urgente visites a tu ginecólogo.
No olvides que la prevención o detección a tiempo pueden ayudarte a vivir mejor.

 

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