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Esguinces
Un
esguince se produce cuando se extiende excesivamente
o desgarra un ligamento. Los ligamentos son bandas
elásticas resistentes que conectan a los
huesos y mantienen las articulaciones en su sitio.
Al producirse una torsión, los ligamentos
se lesionan y se da el esguince; es común
que estas lesiones se presenten en los tobillos, rodillas
o arcos de los pies. Para evitarlas es fundamental que
no efectúes movimientos toscos y, en caso
de que practiques deporte, realiza un calentamiento
adecuado previo.
Síntomas:
- Hinchazón rápidamente
- Dolor (la intensidad depende de la gravedad de la lesión)
Existen
3 tipos de esguinces:
- Leve: Se produce el estiramiento y ruptura de algunas fibras
de los ligamentos. Son poco dolorosas y la sensación
se presenta cuando el área afectada se
enfría
- Moderado:
Se presenta rotura de parte de las fibras de los ligamentos,
la articulación está sensible al
tacto y presenta dificultad en los movimientos.
El área afectada cambia de color debido
a la presencia de alguna hemorragia y el dolor
aumenta
- Grave: Se rompen los ligamentos por completo y afecta la
articulación, el dolor es intenso y se
presenta incapacidad para caminar
Para que estés bien:
- Aplica hielo en la zona afectada
- Puedes
utilizar algún analgésico (no se recomienda
el ácido acetilsalicílico).
- Si la lesión
es leve, conviene que utilices un vendaje durante
5 o 10 días, según la mejoría
de la lesión.
- Evita tener actividad en la zona afectada, para que no empeore.
Es
importante que si se presenta dolor intenso, fiebre,
un crujido cuando ocurrió la lesión
o falta de movilidad, consultes a tu médico,
ya que el esguince puede ser grave y requiere
de un tratamiento específico.
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