Enfermedad
hereditaria de Charcot-Marie-Tooth
Los
pacientes con esta enfermedad van perdiendo lentamente
el uso normal de sus pies, piernas, manos y brazos
conforme los nervios de las extremidades van degenerando.
Los
músculos de las extremidades se vuelven débiles por
falta de la pérdida de estimulación de los nervios
afectados.
Adicionalmente,
hay una pérdida de la función sensorial de los nervios.
A diferencia de la distrofia muscular en la cual el
defecto está en los músculos, en esta condición el
defecto está en los nervios que controlan los músculos.
Esta
enfermedad es el desorden neurológico hereditario
más común.
Síntomas
- Disminución
de la fuerza muscular en piernas, manos, brazos,
cadera.
- Caída
y deformidad del pie
- Deformidad
progresiva de la pierna
- Pérdida
de la sensibilidad al calor, al frío.
- Pérdida
de la sensibilidad del tacto.
Estos
síntomas varían de paciente a paciente.
Hasta
el día de hoy, no se ha encontrado la cura para esta
enfermedad. La terapia física y actividad moderada
es recomendada para mantener la fuerza y aguante del
músculo.
Esta
condición debe ser tratada por un médico neurólogo.
Fuente:
Charcot-Marie-Tooth Association