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Síndrome de Dolor Regional Complejo

Distrofia Simpática Refleja

(RSD/CRPS siglas en inglés)

La RSD/CRPS es una enfermedad crónica caracterizada por un dolor quemante severo, cambios patológicos en los huesos y la piel, sudación excesiva, inflamación de los tejidos y una sensibilidad extrema al tacto. El síndrome es un trastorno de los nervios que ocurre en el sitio de una lesión (generalmente en los brazos o las piernas). Ocurre especialmente después de las lesiones resultantes de impactos de alta velocidad como aquellos de balas o de metralla. Sin embargo, puede ocurrir sin ninguna lesión aparente.

Este trastorno, llamado "causalgia", se documentó por primera vez en el Siglo XIX por médicos preocupados por el dolor que los veteranos de la Guerra Civil continuaban sintiendo después de que sus lesiones se habían curado. Los médicos a menudo lo llamaban "dolor quemante", debido a su síntoma primario. A través de los años, el síndrome fue clasificado como una neuropatía periférica, y después como un síndrome de dolor crónico.

Actualmente, se diferencia entre dos clases de CRPS-tipo I y tipo II. Ambos tipos comparten el mismo conjunto de síntomas, pero tienen una diferencia distintiva:

  • el tipo I (antes conocido como la RSD) describe casos en que no hay lesión a los nervios
  • el tipo II (antes llamado causalgia) se refiere a los casos en que hay una lesión distintiva al nervio, por ejemplo, cuando ha ocurrido una herida de bala.

Síntomas

Los síntomas de la RSD/CRPS generalmente ocurren cerca del sitio de una lesión, sea ésta grave o no, e incluyen: dolor quemante, espasmos musculares, inflamación localizada, aumento de la sudoración, ablandamiento de los huesos, sensibilidad o rigidez en las articulaciones, movimiento restringido o doloroso, y cambios en las uñas y la piel. Una señal visible de la RSD/CRPS es que cerca del sitio de la lesión la piel se pone caliente, roja y brillosa para después volverse fría y azulada.

El dolor que los pacientes informan que sienten no está en proporción con la severidad de la lesión, y empeora con el tiempo en lugar de mejorar. A menudo se describe como un dolor quemante, persistente y penetrante, que inicialmente puede ser localizado en el sitio de la lesión, o en el área cubierta por el nervio lesionado, pero que con el tiempo se extiende, frecuentemente involucrando toda la extremidad. A veces puede envolver la extremidad opuesta. El dolor es continuo y puede agravarse con estrés emocional. A menudo no se tolera que se toque o mueva la extremidad. Eventualmente las articulaciones se ponen tiesas por la falta de uso, y la piel, los músculos y los huesos se atrofian.

La RSD/CRPS puede ocurrir a cualquier edad, pero generalmente es más común entre los 40 y 60 años. Informes recientes demuestran que el número de casos de RSD/CRPS entre adolescentes y adultos jóvenes está aumentando. Afecta tanto a los hombres como a las mujeres, pero es más frecuente en las mujeres.

Para que estés bien

Esta condición requiere de atención médica urgente a los primeros síntomas.

Se puede lograr un buen progreso en el tratamiento de la RSD/CRPS si éste comienza temprano, idealmente dentro de los 3 meses siguientes a los primeros síntomas. Un tratamiento temprano a menudo resulta en la remisión. Sin embargo, si se demora el tratamiento, el trastorno se puede expandir rápidamente a toda la extremidad y los cambios en los huesos y músculos se pueden hacer irreversibles. En el 50 por ciento de los casos de RSD/CRPS, el dolor dura por más de 6 meses y algunas veces por años.

No olvides que la prevención y detección a tiempo pueden ayudarte a vivir mejor.

Fuente:

National Institute of Neurological Disorders and Stroke

NINDS

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