Onicofágia
¡No
te comas las uñas!
Onicofágia,
hábito de comerse las uñas.
Las
causas pueden ser variadas como: un mal hábito, nerviosismo
o cierta afección neuropática.
Los
daños pueden ser múltiples:
- A
nivel físico se presenta una estética desagradable.
La línea blanca del borde exterior de la uña desaparece,
la uña se entierra en la base ungueal y la piel sobresale
de forma antiestética.
- Provoca
dolor o molestias constantes al realizar ciertas actividades
manuales.
- Se
corre el riesgo que un pedazo de uña se impacte en
la faringe o que la uña llegue a los pulmones, aumentando
el riesgo de infecciones.
- Aumenta
el riesgo de infecciones orales por bacterias u hongos.
- Las
deformaciones dentales y orales también son comunes.
- A
nivel psicológico se ve dañada la autoestima, por
la apariencia de sus manos y la incapacidad de evitar
morderse las uñas.
Este
hábito es más frecuente en niños y adolescentes.
Para
que estés bien
- Si
tú o alguno de tus hijos tiene el mal hábito de comerse
las uñas, te sugerimos analizar las causas y en caso
de que se deba a un exceso de nerviosismo o estrés
lo consultes con tu médico.
- Procura
motivar a tu hijo para que deje ese hábito.
- Te
sugerimos tratar de controlar el hábito, día a día.
Similar a la terapia para el alcohólico, ?sólo por
hoy? no me morderé las uñas.
- Si
tus uñas muestran señal de infección, te sugerimos
consultarlo con tu médico dermatólogo.
No
olvides que la prevención y detección a tiempo pueden
ayudarte a vivir mejor.
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